Reflexiones de un domingo.

Buen domingo aborrecedor es hoy. Temo a que no llegue el lunes, no tengo nada preocupante que me acontezca ese día, sin embargo no me hace ninguna gracia despertarme a las siete menos cuarto de la mañana, arrastra asta el baño, vestirme, desayunar con los párpados caidos y, sobre todo detesto tener que en caminarme hacia una jungla estudiantil llamada instituto durante los cinco días restantes de la semana para que, cuando sea viernes evadirme por la puerta eufórica, como todos los demás. ¿No os parece muy monótomo? A mi sí, y esa es la razón por la que aborrezco los domingos. Me suelo pasar las tardes tumbada en mi cama sin hacer absolutamente nada, y el hecho de vivir fuera de la ciudad no ayuda mucho con mi ánimo por los suelos…

Supongo que así estamos sentenciados a vivir…

Todo lo que sé respecto a Nibiru, o el Planeta X ha sido almacenado en mi mente, y, cada vez que recaudo más información sobre el elemento más crece mis deseos de saber más y más… Es adictivo. Actualmene el planeta enigmático se halla detrás del Sol, haciendo muy difícil localizarlo con una simple cámara de fotos. Si pudiera poseer un telescopio a mi disposición… Dios sabría lo que se me pasaría por la cabeza de buscar. Observaría el cosmos una y otra vez, y una de las ventajas de habitar lejos de la civilización es que la contaminación lumínica no me afecta en absoluto…
Ansio tanto el día en el que divisaré a un ser extraterrestre…, puede ser que sea un poco espeluznante divagar con esa ilusión, pero es lo que más aspiro a conseguir, además de trabajar en la NASA. Algún día será… ¿Verdad?

¡Ya llegó mi novela! ¿Quién quiere leer?

Aquí os dejo el link de mi cuenta en WattPad. —> wattpad.com/hellanor
Si tenéis cuenta en la página no olvidéis votar y comentar algo, y si aún no soy miembros, ¿a qué estáis esperando? ¡Es gratis!

Oh, cierto. Os debería contar un poco de qué trata la historia para que os sea más facil de entender.

Crónica de los Guardianes: El despertar de la Elegida.

Los Guardianes son unos seres que poseen unos ojos extravagantemente verdes de los que surge un poder inimaginable. Su deber es proteger y luchar contra los seres del submundo que, aún con el acuerdo de paz firmado, les declara la guerra cada día.

Tras la muerte de sus padres, Aline Forstwooth, una chica de 17 años, se muda a vivir con una jóven de su misma edad, Connyle Wilston, en un apartamento. Algo que siempre ha poseído y que para ella siempre ha representado una condena era la presencia de sus refulgentes verdes ojos que ha sido la atención de todo el que la miraba. Nunca ha conocido el porqué de poseerlos ni qué influencia podía causar en ella, ni siquiera el poder que se escondía, hasta que un día se encuentra con dos indivíduos que la hace conocer la realidad y la existencia de los Guardianes, y la importancia que tiene ella en cuestión.

¡Echadle un vistazo!

Estos días tan aburridos…

Estas últimas semanas me han parecido interminables. Además de que no he tenido la oportunidad de publicar nada…, ¡ni siquiera he podido seguir escribiendo mi novela! Los estudios me han ocupado mucho tiempo, sin olvidar el hecho de que estaba organizando un concurso en el instituto que digamos…, salió más o menos aceptable. Ahora no me imagino volver a las clases el martes, sinceramente. Me gustaría mucho hablaros de mi novela, no obstante me da mucha vergüenza, fíjate que si tardé una semana para publicar los primeros capítulos en la página web dónde la escribo… Por cierto el website se llama wattpad.com . Es una página para lectores y escritores aficcionados a lo cual. Hace poco que descubrí el lugar en cuestión, más o menos por diciembre.
Me gusta mucho el sitio, porque me hace sentirme cómoda y me da la posibilidad de leer miled de historias de usuarios con el mismo interés por la literatura. Si eres tan amante tanto de leer como de escribir online ése es tu sitio, 100% recomendado.

Wow, me acabo de dar cuenta de que lo que acabo de excribir se ha interpretado como un anuncio publicitario.

Bueno, no hay nada más que me acontece en estos días tan, tan normales… Estoy mortalmente aburrida, reconozco que no muestro ningún esfuerzo para hallar nada divertido que hacer, sin embargo estoy mortalmente aburrida. Deseo que se acabe este largo fin de semana que me está pareciendo, y que llegue de una vez por todas el martes… Aunque, pensándolo bien, tengo un examen de inglés el martes, y otro de naturales el jueves; preferiría que este fin de semana permaneciera tan longiverso como ahora.

Aprender…

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender…
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad. Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende… y con cada día uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad,
irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos! que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas. Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.
Pero desafortunadamente, solo con el tiempo…

Los días grises

Hay días en los que brilla el sol y la vida sigue como siempre: las cosas no han cambiado, nada urgente nos falta en apariencia y sin embargo… Nos sentimos mal, como incompletos, como… insuficientes, como desalentados y extraños.

Ese día en que abres los ojos y no sabes por qué, traes un desánimo que te nació en el sueño, que te brotó en lo alto de la noche y se filtró a tu alma gracias a quién sabe que asociaciones oscuras y angustiosas.

Ese día en que te cuesta trabajo levantarte. ¡Ayer estaba todo bien! Ese día en que presientes que nada va a ir como tú lo deseaste, ese día que no tiene color, cuyas primeras horas son de laxitud, recelo o ligera zozobra.

Ese día, es un día que nació gris.

Nunca se puede evitar esto. La química de nuestro cuerpo, la inercia de nuestra psique, la reacción desconocida de factores internos a estímulos que no descubrimos todavía, nos quieren pintar este día de gris. Gris opaco. Gris depresivo. Gris pasivo. Gris marginal.

Pero…
Lo que sí puedes hacer, cuanto antes, es tomar tú mismo, tú misma, la decisión de activar tus propios pinceles y aprovechar ese gris neutro para inundarlo de figuras diversas: ¡Flechas verdes, curvas doradas, zig-zags blancos, puntos azules!

Puedes convertir en unos cuantos segundos o minutos ese panorama triste en un deseo realizable, un canto que te estimule, un silencio que te hable.

No hay días grises… ¡todos son iguales! 
Quien les da color eres tú.

Quien es capaz de alegrarse con la lluvia o admirar la tempestad, eres tú. Quien se echa a llorar bajo un sol espléndido o un cielo maravilloso, eres tú. Porque no son los días los que te dan color. Eres tú quien puede pintar como desees, cada día.

Si sientes que 

Lo mejor que me podía pasar.

Hoy es mi cumpleaños, y ya que no me emocionan las fiestas, quise compartir la noticia. Hoy por la tarde, cuando abrí mi Facebook encontré más de 20 notificaciones, y todo era de felicitaciones, comentarios y publicaciones en mi muro. Me emocionó mucho saber que mis amigos y familiares me apreciaban tanto… ¡Es la mejor sensación que puede existir en todo el mundo! Sentirte querida, aceptada, adorada por las personas de tu entorno, y dedicarte mensajes tan alagadores que te salten las lágrimas, como las de un amigo mío que hizo una redacción larguísima sobre mi. Me sorprendió hasta qué punto sabí de mi. Y al final acabó diciendo un “te quiero, loquilla.”, como siempre me llama…

Son cosas así que destacan la influencia y el afecto que transmites a los demás. Todo eso es mejor que una fiesta de cumpleaños.

Comentad alguna experiencia parecida y la fecha de vuestro cumpleaños.